Equipo

El equipo de trabajadores de Forja Montseny, nos miramos el proyecto como si fuera para nosotros, lo imaginamos, comentamos los pros y contras y empezamos a trabajar como si fuera algo que no tiene que irse, por eso, tanto en los acabados como en el alma del mismo, se respira un sentimiento de oficio.

  • Marco Herrero: Cinco generaciones trabajando el hierro

    • Mi tatarabuelo, Joan Codina Bramona, comenzó a trabajar el hierro en la segunda mitad del siglo XIX en Cardedeu. Allí colaboró ​​con uno de los máximos representantes del modernismo catalán, el arquitecto M. Joaquim Raspall, como por ejemplo en el cementerio de Cardedeu (1918 hasta 1921). Su hijo, Joan Codina Gesa, marchó a trabajar a un taller de Barcelona. Un día, el oficial le mandó, como ejercicio, hacer una rosa forjada sin pasarse de un número concreto de veces. Él, en un arrebato de fanfarronería juvenil, le respondió que la haría en la mitad. El propietario del taller, al oír la conversación entre el oficial y el aprendiz, mandó que lo demostrara. Y lo hizo. El aprendiz se convirtió en oficial y el maestro le encargó la dirección de unas grandes puertas forjadas por el Orfeón Catalán. Pasados ​​unos años volvió al taller familiar.
    • Su yerno, el valenciano Higini Herrero Serrano, continuó la saga familiar en Cardedeu, así como su hijo, Higini Herrero y Codina, que se plantó por su cuenta en el pueblo de San Pedro de Vilamajor.
    • Marcos Herrero y Barón es la quinta generación de esta familia de artesanos del hierro.
    • Va aprender el oficio de forjador en el taller familiar, donde comenzó su relación con el fuego y el hierro, que quiso mejorar en el taller de Miguel Xirau, en Vilanova del Vallés, donde pasó allí cinco años haciendo forja y esculturas diversas. · Allí conoció a Juan Puigpey donde después del retiro de en Xirau, abrieron un nuevo camino en el mundo de la forja, al que llamaron: Forja Montseny.
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